Marta & Kike :: Boda en Finca Montesqueiro
Hay bodas que se reconocen por su ritmo. La de Marta y Kike tenía uno propio: pausado en lo importante, eléctrico cuando llegaba el momento de celebrar. La filmamos en Finca Montesqueiro, en A Coruña, y desde la primera toma quedó claro que el día iba a moverse entre la emoción contenida y la fiesta abierta de par en par.
La emoción que se cuela en lo íntimo
La ceremonia fue de las que se viven hacia dentro. Marta y Kike eligieron rodearse de los suyos en un entorno cuidado, donde cada detalle parecía pensado para acompañar y no para distraer. Hubo silencios buenos, de esos que dicen más que las palabras. Hubo lágrimas felices que nadie intentó disimular y risas que aflojaban la tensión justa.
Kike llegó con traje de Pugil, sobrio y bien resuelto. Alrededor, la decoración de Ombú Studio puso el tono: elegante sin recargar, con esa sofisticación que deja respirar el espacio. Mientras tanto, nuestras cámaras buscaban lo que no se ensaya, las miradas cruzadas, el gesto de un familiar, la mano que aprieta otra mano en el momento clave.
Música en directo y una fiesta que no daba tregua
Cuando la celebración tomó el relevo, la finca cambió de pulso. La música en directo de Parrots levantó el ambiente desde los primeros acordes, y a partir de ahí la energía no bajó. Había algo contagioso en el aire: invitados que cantaban, que brindaban, que se dejaban llevar.
El día tuvo además sus sorpresas. Una acuarela en directo de Xogando co vento fue dibujando la escena mientras pasaba, convirtiendo el momento en recuerdo casi a tiempo real. Y cuando parecía que la fiesta había alcanzado su techo, llegó la hora loca de Las Pilucas para subir un peldaño más. De ahí en adelante, Playandgo Music tomó la pista y la mantuvo llena hasta bien entrada la noche.
Filmar una boda así tiene su gracia y su reto. La emoción de la ceremonia pide una mirada delicada, casi de puntillas. La fiesta pide otra cosa: estar en todas partes, anticiparse al salto, al abrazo, a la carcajada que estalla sin avisar. En Visualtec nos gusta justamente esa mezcla, poder pasar de un registro al otro sin perder el hilo de lo que está ocurriendo de verdad.
Lo que queda grabado
Marta y Kike construyeron un día que se parecía a ellos: cálido en el trato, cuidado en la forma y sin miedo a celebrar a lo grande. Montesqueiro fue el escenario perfecto para que cada momento encontrara su sitio, desde el recogimiento de la ceremonia hasta el desorden hermoso de la pista de baile.
El vídeo recoge ese viaje completo, el de una pareja que supo rodearse de gente y de detalles para que nada sonara forzado. Las miradas, la música de Parrots, los trazos de la acuarela, la hora loca y esas lágrimas felices que tanto valen. En la película de su boda hemos intentado guardar la verdad de lo vivido, para que el ritmo de aquel día siga sonando cada vez que vuelvan a verla.
Los proveedores de esta boda
- Fotografía
- Graciela Vilagudín
- Decoración
- Ombú Studio
- Vestido
- Pugil
- Música
- Parrots
- DJ
- Playandgo Music
- Hora loca
- Las Pilucas
- Acuarela en directo
- Xogando co vento
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