Melissa & Ian :: Boda en Finca Montesqueiro
Un viaje hasta las raíces de Ian
Hay bodas que empiezan mucho antes de la ceremonia, en un mapa y en una decisión. Melissa e Ian eligieron volver a Galicia, la tierra natal de la familia de Ian, para celebrar aquí lo que habían construido lejos. No era un destino cualquiera: era el origen, el lugar al que pertenecen los apellidos y los recuerdos de infancia que se cuentan en sobremesa.
Por eso, cuando llegaron a la Finca Montesqueiro, en A Coruña, había algo más que ilusión en el ambiente. Había un regreso. Familiares y amigos viajaron desde distintos puntos para reunirse en torno a ellos, y enseguida se notó esa mezcla de acentos, de gestos, de maneras distintas de emocionarse que convierten una boda internacional en un encuentro real entre culturas.
Una ceremonia entre dos mundos
La finca recibió a todos con su elegancia serena, ese equilibrio entre lo sofisticado y lo acogedor que hace que nadie se sienta de visita. Acompañamos a Melissa e Ian desde los primeros preparativos, cuando los nervios aún se disimulan con bromas, hasta el momento en que se vieron y todo lo demás dejó de importar.
La ceremonia fue el corazón del día. En ella se cruzaron las raíces de Ian y la historia compartida de la pareja, dos hilos que se anudaban delante de quienes más les querían. Hubo silencios cargados, miradas que buscaban a la familia entre los invitados, manos que se apretaban un poco más fuerte de lo necesario. Filmamos cada uno de esos detalles sabiendo que en ellos estaba lo importante.
Cuando llegó el momento de los abrazos, la finca se convirtió en un ir y venir de enhorabuenas en varios idiomas. La piedra, el verde y la luz gallega ponían el marco; el resto lo ponían las personas. Las conversaciones se mezclaban, los reencuentros se alargaban, y poco a poco la celebración fue tomando ese ritmo propio de las bodas en las que nadie tiene prisa por marcharse.
La emoción que se queda
A lo largo de la jornada hubo de todo lo que hace memorable un día así: las risas compartidas, las primeras lágrimas contenidas, los gestos pequeños entre Melissa e Ian que solo se ven si estás atento. Esa es la parte de nuestro trabajo que más nos gusta, captar lo que ocurre cuando nadie posa, cuando la emoción aparece sola.
Filmar esta boda fue, para Visualtec, una manera de acompañar un regreso a casa. La de Melissa e Ian no fue solo una celebración elegante en un entorno cuidado: fue la prueba de que el amor también es geografía, memoria y familia reunida en torno a una mesa.
El vídeo de su boda recoge ese encuentro de mundos en la Finca Montesqueiro, las raíces que vuelven a tomar tierra y la naturalidad con la que dos personas decidieron unir sus historias rodeadas de los suyos. Cada plano guarda un fragmento de ese día para que puedan volver a él siempre que quieran.
Los proveedores de esta boda
- Fotografía
- Alfonso
- Flores
- Marga (Floristería Petunia)
- Maquillaje y peluquería
- Loida
Compartir
Seguir viendo